Nos
inundan de
repetidos intereses.
Vacios,
hipocritas, llenos de
obstaculos
ante una simple
piel,
Caminan
desinformados, desencajados
por el
miedo a saberse desnudos,
tristes de toda
tristeza posible.
Van
adormecidos, osados, locos
levantando muros de rencor,
Se
calzan corbatas y tacos aguja
para pisar ilusiones,
cuadras desiertas de
sentimientos,
valles de desamparados
muertos,
y
señalan con horror al ser
desnudo
que
puede amar.
Pero
a pesar de ellos
en
estos naufragios seguidos,
hay
palomas que embrujan
nuestro sonreir dulce y
malicioso,
durante la noche y el encanto
libera
toda
la luz de nuestros cuerpos
iluminando nuestras
soledades.
picamiel©